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Piquete federal pasó a cobrar por Olivos

“Antes que nada, digamos a qué vinimos. Vinimos a que nos aseguren las partidas que estaban en el proyecto de presupuesto que votamos pero que no salió”. Así dijo, con crudeza peronista, uno de los 13 gobernadores que almorzaron el martes con Alberto Fernández. Fue una suerte de piquete del peronismo federal al que le resbaló la explicación de que el presupuesto no había salido porque lo rechazó la oposición.

Este era un argumento impronunciable porque el peronismo federal adscribe, aunque lo calle, a la explicación de que lo sepultó la torpeza de los diputados del oficialismo. Se perdieron una piñata soñada, con un sobregasto de $180.000 millones por encima de lo previsto, destinados a juntar adhesiones. Nosotros cumplimos. Dígannos Uds. cómo nos van a cumplir, plantearon en Olivos.

La respuesta de Alberto, gerente del peronismo del AMBA, fue la esperada: voy a prorrogar el presupuesto de 2021 y voy a autorizar por DNU el gasto prometido.

Olivos contraatacó con el proyecto de nuevo Consenso Fiscal que el gobierno quiere que firmen este lunes, al que le habían quitado un capítulo que figuraba en las versiones anteriores: la promesa de que se liquidarán de compensaciones a las provincias con el aporte de la Nación a un fondo del auxilio a la provincia de Buenos Aires, que data de la era Macri.

El presidente Alberto Fernández prorrogará el presupuesto por decreto.

Ese día del almuerzo, los gobernadores se conjuraron en el rechazo del Consenso si no figuraba la cláusula de las compensaciones según una calificación relacionada con las desigualdades estructurales: una retribución por, digamos, las NIB – Necesidades Básicas Insatisfechas. También lo rechazaron los gobernadores opositores, que almorzaban a la misma hora en el comedor porteño de Horacio Rodríguez Larreta. Se lo hicieron saber a Silvina Batakis, secretaria de Provincias de Wado de Pedro, que esa misma tarde reimprimió el borrador reponiendo las compensaciones.

Olivos contraataca con el impuesto a las herencias

El contraataque del AMBA puso en emergencia el acuerdo, que a lo largo de la semana sufrió cambios que condicionan su firma por los gobernadores: ahora impone a las provincias el compromiso de crear un impuesto a la transferencia de riqueza a través de herencias, adelantos de herencia, donaciones, etc. Otro ladrillo desde el frente de lucha contra la riqueza, como el aumento de las alícuotas a los contribuyentes más altos de la escala, que intentará aprobar este miércoles el Senado.

Los gobernadores se llevaron la minuta para discutir en sus provincias. Algunos de la oposición, como Larreta, ya avisaron que no firmarán tampoco esta vez el Consenso. Se bajaron ya en 2020, después de las leyes que le quitaron fondos a la CABA. Si lo firmasen, chocaría con otra de las imposiciones de Olivos: que se suspendan los juicios contra la Nación por las diferencias en el tráfico de partidas.

“No es una cuestión de piel, es una cuestión de territorio”

Los gobernadores hasta este fin de semana no habían acordado si aceptar la creación de este nuevo impuesto contra los ricos. Temen que ese proyecto los aleje más de la agenda moderada que se impuso en las últimas elecciones en casi todo el país. ¿Es necesario seguir contradiciendo a quienes nos votan en contra, o prefieren no votar, o votar a la oposición?

La realidad, que imita al arte, aparece en estos días en las pantallas de West Side Story, en la monumental versión de Spielberg. Puede leerse como una metáfora de los conflictos entre territoriales e iluminados, como en la escena política criolla. Pelean (en el oficialismo y en la oposición) los federales del peronismo y de la UCR contra los caciques del AMBA. Blancos y portorriqueños en la ficción de Spielberg se enfrentan por el dominio barrial. “No es una cuestión de piel, es una cuestión de territorio”, le explica uno de los Jets al jefe de los Sharks: “This is not about skin, is about territory”. Es conmovedor cuando ese retablo del cine alcanza con profundidad la realidad que anima el conflicto social, los protagonistas de una trama de amores contrariados, víctimas del engranaje devastador de la desigualdad. Quien vea esta versión de West Side Story no puede dejar de pensar por qué muchas veces tener un color de piel o haber nacido en tal comarca es una cuestión de vida o muerte.

Un anglicismo fiscal

El impuesto a las herencias es un tributo que existe sólo en la provincia de Buenos Aires. Se lo quiso cobrar en Entre Ríos, pero un fallo judicial lo suspendió. Según los tributaristas, es un impuesto que grava la propiedad dos veces, porque los contribuyentes ya pagan Bienes Personales. Si hacen donaciones o adelantan herencias, quienes las reciben volverían a pagar por el mismo bien.

El experto César Litvin le ve un destino judicial. En los países en donde existe el impuesto a la herencia no existe en impuesto a los Bienes Personales. El impuesto a la herencia es un anglicismo fiscal; rige en los países anglosajones que reivindican la riqueza como producto del individuo, pero también del contexto social que permite ganarla. En los países de tradición católica el impuesto a la herencia ha avanzado con lentitud porque rige un principio de protección de la institución familiar.

Realismo: los 132 del Presupuesto una foto difícil de repetir

El Senado brindará este miércoles el último retablo de confrontación. El peronismo tiene un dictamen que reduce la cantidad de aportantes de Bienes Personales, como quería el exsenador Caserio y la oposición de Diputados, pero amplía el gravamen a los más ricos y a quienes tienen bienes fuera del país.

El proyecto llega con tumulto por el trámite sospechoso de la aprobación en Diputados, en donde los representantes del PRO y del loustosismo (Evolución) restaron adhesiones a la idea de ratificar la sanción del Senado, dos del PRO y una de Evolución, que se fue a Disney. Con realismo: era imposible que se repitiese la foto de 132 votos en rechazo del Presupuesto, una proeza que unió desde los trotskistas hasta los antisistema de Milei, pasando por los normales de Cambiemos y otros bloques. Y menos con una debilidad en el vértice, por el cuestionamiento de una fracción de los radicales al liderazgo de Mario Negri en el interbloque. Negri sentó a los 33 “mineros”, como les llama a los diputados que le responden en la conducción del bloque, en evocación de la tragedia de los chilenos. ¿Qué querían, que Negri controlase al bloque del PRO, cuyo jefe Ritondo disputa la conducción del Interbloque (que se postergó para marzo), y la de Rodrigo de Loredo, que dividió la bancada de la UCR?

El error de mirar al no peronismo con ojos peronistas

El debate sobre si Cambiemos debió o no pedir la preferencia para tratar el proyecto sin asegurarse que estaban los votos, es lateral. No hay que pedirle a los no peronistas que hagan cosas de peronistas. La oposición de JxC es una cooperativa horizontal de tribus encabezadas por varios candidatos a presidente. Nadie espera que admita un liderazgo que no tiene, si tampoco lo tiene el oficialismo, que cultiva ese bien escaso, aunque renovable, que es la lealtad. Si falla la autoridad en el peronismo, es un fracaso porque los peronistas creen en esas cosas.

Al arco no peronistas no se le puede pedir verticalismo porque su virtud es la horizontalidad de una cooperativa de cuentapropistas. Es lo que la gente le vota, y la hace ganar. El error más grande de los opinadores es mirar al no peronismo con ojos peronistas. La herida abierta por la división en la UCR debía producir algún daño. Aquí está.

Silvia Lospennato, que pidió la preferencia y logró los 130 votos para imponerla, es una activista con una voluntad de trabajo notable, pero no responde a ninguna autoridad en el bloque PRO. Pasó de la observancia a Emilio Monzó, cuando este era presidente de la Cámara, a la cercanía a Horacio Rodríguez Larreta. Se pasó de rosca: su entusiasmo le dio pie a la picardía del peronismo de convertir una sesión especial pedida por la oposición para bajar impuestos, en una sesión para subirlos. Alguien debía controlar si era prudente desafiar al peronismo a una nueva batalla después de la victoria con el Presupuesto.

“Ejército que gana, descansa” (Pichetto)

Miguel Pichetto hubiera aconsejado no hacerlo. “Ejército que ganó la batalla, descansa. Napoleón, después de Austerlitz, descansó y festejó”. En este caso, cree, la oposición debió dedicarse todo el verano a festejar la victoria en la batalla del Presupuesto. Pero nadie hace estrategia en la cúpula de Cambiemos. Para quienes ven fantasmas en la luna, de trasluz (Expósito, Vete de mí, bolero): al final del día, Lospennato entonó la pequeña música nocturna que suena entre los legisladores más cercanos a los gobernadores del oficialismo y la oposición, que respaldarían cualquier ardid para que hubiera ley de Bienes Personales antes de fin de año. Es plata que se reparte.

No hay ideología que justifique que las provincias resignen el tramo coparticipable de ese tributo, recaude lo que recaude. Los radicales de Negri insisten en que más allá de las lecturas capciosas, el proyecto permite que 600 mil personas no paguen Bienes Personales en 2022. Si no hacían nada, quedaba restaurado el anterior formato y todos a pagar.

Ajuste de cuentas, pero a solas

Este clima de ajustes de cuentas entusiasma al oficialismo, que festeja las disidencias en la oposición porque ablanda voluntades para la operación de cooptación que hace en el Congreso. Con crudeza lo discutieron a solas Gerardo Morales y Negri en la visita que le hizo el martes por la mañana el jujeño al diputado en su despacho de la Cámara.

Morales explicó que su decisión de no contar los votos de los delegados al Comité Nacional que lo eligió por mayoría fue para asegurar la unidad del partido. Para esa unidad no debía romper con el sector nosiglista de Lousteau-Yacobitti, que amenaza con judicializar la elección cuestionando los papeles de algunos delegados. Le quitó valor a su expresión de que De Loredo podía ser el futuro jefe del Interbloque. No está en su cabeza premiar a quien partió el bloque de diputados, en el que quedó en la minoría, con el cargo de conducir a la mayoría que lo derrotó.

Mario Negri, jefe del interbloque de la oposición.

Morales está entre quienes creen que Negri no es jefe del interbloque porque sea radical sino porque es Mario Negri. Tampoco cree en el argumento loustosiano de que Negri debe salir porque perdió contra Juez en Córdoba. Morales, Sanz, Pichetto, entre otros, fueron por años jefes de bloque, y perdieron elecciones en sus provincias. Eso no los descalificó para la tarea legislativa. Este diálogo crudo, aunque entre amigos desde el siglo pasado y que juegan juntos adentro y afuera del partido, ocurrió antes de la mal barajada sesión sobre Bienes Personales, y explica el clima interno en que ocurrió.

La pelea en el Senado de los últimos días

Ese clima tiñó también las decisiones en el Senado, donde esta semana la oposición discutió qué hacer con el nuevo proyecto de Bienes Personales. Insistirá en el dictamen que apoyaron sus Diputados: ratificar la sanción anterior del Senado, sin el impuestazo a los más ricos. El oficialismo cree tener los votos para ganarles, y por eso llevó la sesión al 29, para que se cumpliesen los días necesarios para tratarlo sin necesidad de una habilitación especial con los 2/3, algo que el peronismo no tiene.

Van a arrancar con una inquina técnica, porque la oposición impugna el decreto de Cristina para la integración de la comisión de Presupuesto y Hacienda. La vicepresidente le dio la mayoría al peronismo – 7 a 9 sobre 17 – y una silla al rionegrino Alberto Weretilnek. Cambiemos dice que según en método proporcional que se usa siempre, debieron quedar 8 y 8. Además se quejan de que Cristina no tiene facultades para designar la comisión, tarea que le corresponde al recinto. Cristina justifica el decreto en la necesidad de reunir a la comisión el martes pasado para darle el dictamen al proyecto.

Massa: “Sos de los míos”

La presencia de Weretilneck en la comisión es emblemática. Es el socio predilecto de Sergio Massa y padrino del diputado por Río Negro Luis Di Giacomo. Este psiquiatra es otro vigilador de cerebros saludables como Facundo Manes, y ha prestado servicios notables al presidente de la cámara de Diputados. Fue quien mocionó hace meses para promover una derogación de las PASO después de reunirse con Massa.

En la sesión del Presupuesto también actuó como delegado de Sergio al proponer el cuarto intermedio que frustró la rabieta entre Maxi Kirchner y Cristian Ritondo.

Weretilneck apoyó a Massa en un tramo de la campaña presidencial en las PASO 2015, pero en el último momento lo apoyó a Daniel Scioli. Se reconciliaron a través de Di Giacomo, terapeuta vip del poder en su provincia– declaró la inimputabilidad de la viuda de Carlos Soria, madre del ministro de Justicia, en el doloroso caso del homicidio del “Gringo”.

“Los Soria-Freydoz no eran la familia Ingalls” – dictaminó el profesional en 2012 sobre Susana Freydoz, condenada por aquel hecho. La bicameral respectiva investiga la veracidad de la leyenda que dice que se abrazaron en el reencuentro y Sergio pronunció una de sus frases célebres: “¡Sos de los míos, vas para donde sopla el viento!”.

Arbitrajes: Adolfo al bloque K

La muestra más clara de la capacidad de cooptación del oficialismo se conoció a media semana, cuando los bloques del Senado oficializaron su integración. En el Frente de Todos apareció Adolfo Rodríguez Saá, a quien muchos lo esperaban más cerca de la oposición. Hace pocos días compartió un asado en la casa de Miguel Pichetto junto a Ramón Puerta y Juan Carlos Romero, en los que discutió su adhesión desde un bloque aparte. Ahora Adolfo será presidente de la comisión de Relaciones Exteriores.

AQ

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