Leslie Nielsen, el eterno cabello blanco y el arma secreta de La pistola desnuda

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Este domingo 28 de noviembre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Leslie Nielsen, el actor de ¿Y dónde está el piloto?  y la saga de La pistola desnuda. El comediante que siempre, pero siempre, desde que lo recordamos, tuvo cabellera blanca.

Lo mismo, claro, que sus ojos azules. Y su 1,85 de altura. Y su raquitismo, una enfermedad que contrajo cuando era niño y con sus padres y su hermano se mudaron al norte de Canadá, cerca del Círculo Polar Ártico. La consecuencia fueron sus piernas arqueadas y su particular manera de caminar.

Ni una cosa ni otra, ni la tercera ni la cuarta cambiarían con el tiempo.

El teniente Drebin apareció primero en la serie “Police Squad!”, que fue un fracaso. Foto Archivo Clarín

Hasta resulta fácil recordar y hacer un top de sus marcas registradas de hacer humor.

Los remates de chistes acompañados de una expresión inexpresiva, valga la redundancia.

Los gags sobre flatulencias.

Nielsen falleció en un hospital cerca de su hogar, en Florida, de neumonía. Foto AP

Siempre parece ajeno a lo que sucede a su alrededor.

Y nunca entendía lo que le decían, o peor, entendía cualquier cosa de lo que le decían.

De padre danés y madre galesa, su hermano mayor fue un político canadiense que fue parlamentario, fue líder de la oposición y llegó a ser viceprimer ministro de Canadá (1984-1986).

En “La pistola desnuda 2 1/2”, con Priscilla Presley, por entonces ya viuda de Elvis. Foto Archivo Clarín

Sobrino de Jean Hersholt, famoso actor del cine mudo, y que fue el abuelito de Heidi (Shirley Temple) en la Heidi de 1937, Leslie William Nielsen desarrolló su sentido del humor a los golpes. O para esquivarlos. Su padre era estricto y violento, pero si lograba hacerlo sonreír, evitaba las bofetadas de Ingvard.

Tenía solamente 17 años cuando se anotó en la Real Fuerza Aérea Canadiense y fue artillero aéreo. Leslie se casó cuatro veces y se divorció tres.

Ni la reina Isabel -que ya estaba en el trono- se salvaba de las humoradas del teniente Drebin. Foto Archivo Clarín

¿Qué hubiera pasado si Leslie conseguía un rol protagónico en Ben-Hur (1959), de William Wyler, una de las 3 películas ganadora de mayor cantidad de Oscar (11), junto a Titanic y El Señor de los anillos: El retorno del rey, al lado de Charlton Heston? De no haber sido porque el papel para el que audicionó -Messala- terminó interpretándolo Stephen Boyd. Boyd ganó el Globo de Oro al mejor actor de reparto por el filme.

¿Acaso la carrera de Nielsen hubiera tenido un giro hacia el drama? Menos mal que no pasó el casting, porque nos hubiéramos perdido de sus incontables gags como el teniente Drebin, dejando mal parada a la reina Isabel (¡ya estaba en el trono!) o humillando al famoso tenor ficticio Enrico Palazzo, al que le arruinaba la carrera suplantándolo en un estadio de béisbol y cantando pésimamente el himno.

De origen canadiense, apeló al humor de chico para evitar las bofetadas de su padre. Foto Archivo Clarín

O descubriendo, cuando decide retirarse, en un cajón de su escritorio, pruebas de que un condenado a prisión era realmente inocente. O parodiando con Priscilla Presley la moda de los videoclips, mientras se escucha de fondo I’m Into Something Good, de The Herman’s Hermits. O…

Nielsen había decidido cruzar la frontera y probar suerte en Hollywood. No lo consiguió, y volvió de regreso a Canadá. Pero como se dio cuenta de que no iba a triunfar en su tierra, volvió a los Estados Unidos y triunfó en el Actor’s Studio. Uno de sus compañeros de estudios se llamaba Marlon Brando.

Como el doctor Rumack en “¿Y dónde está el piloto?” (1980). Foto Archivo Clarín

Antes de hacer comedias, Nielsen era un actor dramático. Debutó en el cine en 1956 (El rey vagabundo) y ese mismo año estrenó un filme de ciencia ficción que lo haría conocido: El planeta prohibido, al lado de Walter Pidgeon y Anne Francis.

¡Morocho! Nielsen, junto a Anne Francis, en el afiche de “El planeta prohibido”, su primer éxito, de 1956. Foto Archivo Clarín

Pero no tuvo mucho éxito en el cine, y ya en los ’70 era fácil verlo en series como el asesino o el malo de la película o la serie. Casi como una metáfora, interpretó al capitán del barco en La aventura del Poseidón (1972), que daba una vuelta de campana y se hundía.

Y así estuvo deambulando entre más fracasos que éxitos, con apariciones esporádicas en series como M.A.S.H., Barnaby Jones, Las calles de San Francisco, Hawai 5-0, Ironside, Kojak, Kung Fu, Columbo, SWAT, El crucero del amor, La isla de la fantasía

No lo recuerda nadie: Leslie Nielsen era el capitán del barco en “La aventura del Poseidón”, de 1972. Foto Archivo Clarín

Hasta que los hermanos David y Jerry Zucker y Jim Abrahams (el grupo ZAZ, por las iniciales de sus apellidos) lo llamaron para integrar el elenco de ¿Y dónde está el piloto? El secreto de la película era contratar a actores que nunca hubieran hecho comedia. Como Nielsen, que era el inexpresivo doctor Rumack, como Peter Graves (Misión imposible), Lloyd Bridges o Robert Stack (Eliot Ness en Los intocables).

Y dos años más tarde vuelve a trabajar con los ZAZ, en una serie de comedia que, en su momento, pasó sin pena ni gloria: Police Squad!, con Leslie como el teniente de policía Frank Drebin, más torpe que astuto. Fueron solo 6 episodios: la competencia era tremenda, pero así como la crítica la trató bien -Nielsen fue nominado a un Emmy como actor de comedia, y los ZAZ, a mejor guion también de comedia, la serie se levantó.

Los tres chiflados. Con O. J. Simpson y George Kennedy, en la primera “La pistola desnuda”. Foto Archivo Clarín

Y sí: todos sabemos que los ZAZ y Nielsen no se darían por vencidos y rescatarían al teniente Drebin en La pistola desnuda, ya en pantalla grande. El humor, pavo, tonto, increíblemente ridículo, convirtió a la película en un exitazo. ¿Quiénes acompañaban en el elenco a Nielsen? Priscilla Presley (viuda de Elvis), George Kennedy, Ricardo Montalbán como el malvado y el mismísimo O. J. Simpson, muchos años antes de haber sido acusado de asesinar a su ex mujer, Nicole Brown, cargo del que terminaría absuelto.

En los ’90 hubo dos secuelas, La pistola desnuda 2 ½ (1991) y La pistola desnuda 33 1/3 (1994). Ya algún día volveremos sobre todas ellas.

Mel Brooks lo llamó para “Drácula: Muerto pero feliz”. No le fue bien. Foto Archivo Clarín

Desde la década de 1990 hasta principios de los años 2000, todas las películas en las que actuó -fuera de la saga de La pistola desnuda– fracasaron comercialmente. Mel Brooks lo llamó para Drácula: Muerto pero feliz, que estrenó en la Navidad de 1995, pero no funcionó. No tuvo éxitos de taquilla hasta 2003 y 2006, cuando tuvo un rol secundario como presidente en Scary Movie 3 y 4.

Entre sus innumerables logros figura nunca haber participado en alguna película que haya sido candidata al Oscar a mejor película.

Tim Burton -dicen- lo consideró para interpretar a Willy Wonka en Charlie y la fábrica de chocolate. Me cuesta pensar en otro actor que en Johnny Depp, así como me cuesta no pensar en Eduardo Duhalde cuando recuerdo a los Oompa Loompa, con todo respeto.

Con Peter Graves (“Misión imposible”). El secreto de “¿Y dónde está el piloto?” fue contratar actores “serios” para hacer comedia.

Stanley Kubrick -dicen- lo consideró para el papel de Jack Torrance en El resplandor, que luego obtendría Jack Nicholson. Solo al director de La naranja mecánica se le podía haber ocurrido tamaña locura, dicho esto con todo respeto.

Al fin y al cabo, fue el tipo que fue a recibir el Lifetime Achievement Award, en la gala del Festival Internacional de Cine de Palm Beach en 2005, rodeado de estrellas, y mientras recorría la alfombra roja apretaba un hacedor de flatulencias que tenía en el bolsillo de su esmoquin.

La lápida de Leslie Nielsen, con la inscripción “Let’er rip”. Foto Archivo Claarín

Y fue el que eligió como epitafio de su tumba, en el Evergreen Cemetery en Fort Lauderdale, Florida, la frase “Let ‘er rip” (Déjenlo descansar en paz). Murió de una neumonía el 28 de noviembre de 2010. Tenía 84 felices años.

Algunas de sus frases más célebres

“No hacer nada es muy difícil de hacer… nunca se sabe cuándo se termina”.

Junto a George Kennedy, el jefe del teniente Drebin. Foto Archivo Clarín

“La razón por la que lo llaman ‘golf’ es que todas las otras palabras de cuatro letras se agotaron”.

“Cuando la gente se ríe, no te golpean. Estás seguro y a salvo. Es cuando dejan de reír cuando es peligroso”.

Con su cuarta esposa, Barbaree Earl Nielsen, llegando a la premiere de “Acusado sin razón”, parodia de “El fugitivo”, en 1998. Foto AP

“Tenés que tener algo de movimiento corporal -decía en referencia a su ‘máquina de pedos’- algo de meneo de piernas y caderas al ritmo del sonido del viento rompiendo. De hecho, en el norte, en Fort Norman, solía ser la forma en que nos despedíamos, aunque, por supuesto, entonces lo hacíamos de forma natural”.

El afiche de la original, “The Naked Gun”, de 1988. Foto Archivo Clarín

“En realidad, siempre quise hacer comedia, pero nunca hice el esfuerzo porque era un cobarde. No tuve el coraje. Yo era un comediante encerrado en el closet. Era demasiado cohibido y carecía de confianza”.

“Pasé los primeros cuatro años esperando que la policía llamara a mi puerta, me dijera que no tenía talento y me enviara de regreso a Canadá”.

En “La pistola desnuda 2 1/2”, de la que se cumplen 30 años de su estreno. Foto Archivo Clarín

“Me temo que si no sigo moviéndome, se darán cuenta. Tengo 81 años y quiero ver qué hay a la vuelta de la esquina, y no veo ninguna razón en el mundo para no seguir trabajando. Pero estoy empezando a valorar mucho mi tiempo de inactividad, porque me doy cuenta de que podría haber otras cosas que hacer que estoy pasando por alto”.

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