Mundial Qatar 2022: la ilusión volvió a los hinchas y celebraron en el Obelisco la victoria frente al “Chapulín”

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Apenas terminó el partido, la Plaza de la República se llenó de gente para festejar la renovada esperanza.

“Qué de la mano de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar”, gritan en el Obelisco: la ilusión volvió a los hinchas de la Selección argentina con el 2 a 0 frente al “Chapulín”.

Esa es la letra del principal cantito que se escucha en la Plaza de la República, que apenas terminó el partido en Lusail se llenó de hinchas vestidos con la camiseta celeste y blanca. A las 18.30, ya había más de mil personas.

No fue una final, pero se vivió como si lo fuera. Por eso, el epicentro de todos los festejos futboleros se convirtió este sábado a la tardecita en el lugar donde descargar toda la angustia contenida tras la derrota frente a Arabia Saudita. Y, también, en el lugar donde renovar la esperanza.

Los dueños de una camioneta dejaron subir a los hinchas a la caja. Foto: Rafael Mario Quinteros

“Estoy feliz con el resultado de Argentina”, exclama la chica que se baja de una camioneta que acaba de estacionar frente al Obelisco, y habilita su caja para que una docena de hinchas se suban y desde allí agiten en el festejo.

La Plaza Seeber, donde el Gobierno de la Ciudad armó el fan fest porteño, estuvo colmada de extranjeros. Pero acá, los que vienen a festejar son 100% argentos. Muchas camisetas, sombreritos, espumas, cornetas y vuvuzelas. Hay mayoría de familias con chicos, pero también muchos jóvenes que se agrupan en pogo.

Algunos, los más confiados, arrancaron temprano para la zona del microcentro con un objetivo claro: estar a las 18 en punto celebrando. Como Grace y Alejandra, que llegaron de Paso del Rey cerca del mediodía.

Banderas y camisetas para celebrar la victoria. Foto: Rafael Mario Quinteros

“Vinimos exclusivamente a un bar acá a una cuadra para estar cerca del Obelisco y venir a festejar. Sabíamos que íbamos a ganar“, explican y se prenden a un pogo, porque “el que no salta es un inglés”.

“Fue un jolgorio total este partido”, define Alejandra y asegura que fueron “las más barulleras del lugar”. Para Grace, el resultado es “un alivio” para el país. “Lo necesitábamos. Es una alegría que necesitamos entre tanta crisis económica y falta de trabajo“, remarca.

Hinchas festejando la victoria del partido de Selección frente a México en el mundial Qatar. Foto: Rafael Mario Quinteros

Laura, de 52 años, salta con su nieto en medio de la multitud. Llegó hace algunos días desde Ríos Gallegos y vivir una victoria argentina enfrente del Obelisco es un sueño. “Tengo una felicidad terrible. Los presionaron mucho, pero estuvimos muy bien”, describe.

Alguien empieza a cantar el Himno Nacional y todos se prenden. Es uno de los momentos más emotivos de este atardecer con sabor a ilusión. Otro, cuando piden un aplauso para Diego Maradona señalando al cielo, y enseguida vuelve el “oh, soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar”. También hay canción para homenajear el Diez, con el “a poco que debutó” que le dedicó Rodrigo.

La Copa más deseada, entre el cotillón del festejo. Foto: Rafael Mario Quinteros

En el repertorio de temas se cuela, claro, el “tomala vos, damela a mí, hoy no te salva ni el Chapulín” para no olvidar que se están festejando los goles de Messi y Enzo Fernández que marcaron la victoria frente a México.

Milagros, de 16 años, canta con su familia de Salta y tira de la correa de Roly, un perro de un año que agita la cola entre los hinchas que pasan. El también tiene pechera de la Argentina. “Son unos grandes. Estamos confiados y tranquilos con mucha fe en Messi“, asegura la adolescente.

La misma fe en la Selección tiene Jakdwuin Carrizo (41). De camiseta argentina y saltitos efusivo, logra el milagro de conseguir señal para hablar por videollamada con sus tíos. Llegó hace cuatro años desde Venezuela con parte de su familia, pero otros se radicaron en Estados Unidos. “Y como no entienden nada de fútbol, decidieron hinchar por Brasil”, se ríe el hombre.

En su caso, la pasión por la Selección argentina es casi desde la cuna. Ya a los nueve años, todos sus festejos de cumpleaños eran con cotillón blanco y celeste, y las tortas siempre las pedía decoradas de Argentina.

Su “bella esposa”, también es de Maracaibo y también tiene puesta la camiseta albiceleste de Argentina asegura. “Si no fuera hincha de la Argentina no sería mi esposa”, bromea Carrizo.

Con el tránsito sobre Corrientes cortado desde hace rato, son las 20 y la gente sigue festejando. Una familia estaciona un auto con música a todo volumen. Suena la clásica “esta barra quilombera no te deja de alentar” y los hinchas cruzan desde la plazoleta del Obelisco a Cerrito. Son miles bailando y agitando banderas. Es un desahogo. Y la ilusión de que el sueño sigue vivo.

AS