Sergio Massa tuvo su primera corrida cambiaria: qué puede pasar a partir de ahora

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En lo que va de noviembre el dólar “contado con liquidación” subió 10%. Interrogantes por los futuros vencimientos en pesos.

18/11/2022 19:14

Actualizado al 18/11/2022 19:14

Sergio Massa está experimentando su primera corrida cambiaria como ministro de Economía. El dólar “contado con liquidación”, referencia del mercado en general y en particular de las empresas que necesitan hacerse de dólares cuando el Banco Central no se los vende, saltó en lo que va de noviembre un 10%: estaba en $ 305 a fines de octubre y este viernes cerró a $ 333, luego de tocar los $ 335.

Es una aceleración importante que abrió signos de interrogación sobre qué puede pasar en las próximas semanas con los tipos de cambio alternativos. La brecha entre el precio del dólar que vende el Banco Central y el contado con liqui se amplió a 104%.

Días atrás el propio Massa recordaba que el dólar se había calmado en sus 100 días de gestión, iniciada a fines de julio. Con Silvina Batakis como ministra de Economía el contado con liqui “hizo cumbre” en los mismos valores de hoy. Claro, pasaron más de tres meses y se acumularon más de 20 puntos de inflación. Esto refleja el “atraso” que juntó el tipo de cambio paralelo desde agosto, y que muchos aprovecharon subiéndose a la riesgosa estrategia del “carry trade”, es decir, apostando a inversiones en pesos que daban una tasa de interés más alta que, a priori, la tasa de devaluación que se esperaba del CCL.

Esa música dejó de sonar días atrás, cuando a Economía no le fue muy bien con un canje de deuda que ofreció al mercado para reprogramar voluntariamente vencimientos por más de un billón de pesos.

La oferta no fue bien recibida por los acreedores privados, que al rechazar el canje cobraron sus bonos en el plazo original. Y con los pesos que recibieron se volcaron a activos en dólares, tanto billetes como títulos en dólares. Aprovecharon, en el caso de los bonos, las bajísimas paridades que reflejaban en sus precios. Es decir que los más avispados hicieron tasa en pesos y en el momento preciso se pasaron a dólares.

Los que acertaron con el timing hicieron una muy buena diferencia. Los que dejaron pasar el tiempo, no tanto.

Los depósitos a plazo fijo en pesos que acumulan una ganancia mensual algo superior al 6% de alguna manera están “devolviendo” la renta obtenida (medida en dólares) en los últimos tres meses .

Si el dólar se sigue moviendo, los dueños de estos plazos fijos tal vez no estén motivados a renovarlos, y sumen un poco más de presión al mercado cambiario paralelo.

Para contenerlos, el BCRA tal vez debería contemplar la suba de tasas, algo a lo que por ahora se niega.

A propósito del Central: el organismo monetario sigue emitiendo pesos cuando compra bonos en moneda local, con el objetivo de evitar que caigan de precio, para que no se le encarezca aún más la colocación de deuda al Tesoro.

Como se ve, un panorama complicado, con un termómetro -el precio del dólar- que empieza a reflejar en su precio esas complicaciones.