Choque y muerte en San Martín: el grupo de amigos que se encontró con un “asesino al volante”

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Agustina Saurral viajaba con otros cuatro jóvenes cuando fueron embestidos por un auto que cruzó en rojo y a 100 km/h.

21/09/2022 18:45

Actualizado al 21/09/2022 18:45

Brian, de 18 años, estaba en el asiento del acompañante del Renault Logan que Francisco Cauteruccio, de la misma edad, le había pedido prestado a su papá para salir el sábado a la noche. Era la 1.30 de la madrugada y todavía no habían decidido si ir a bailar a “Chankanab” o si reservar una mesa de pool en uno de los bares de San Martín. Pero la noche ya había arrancado con música en el auto y Johanna, Victoria, Agustina y una cuarta chica sentadas atrás.

Hicieron seis cuadras desde la casa de Brian, en Villa Libertad, cuando un Renault Clio cruzó un semáforo en rojo a alta velocidad y los chocó tan violentamente que volcaron. Agustina Saurral, de 19 años, murió casi al instante.

Johanna recibió el alta el martes en el Sanatorio San Cayetano de la Ciudad y Victoria sigue internada en el Hospital Castex, con varias fracturas y una herida en el ojo que la dejó al borde de la ceguera.

En medio del dolor de los golpes y del duelo, los chicos que iban en ese auto y sobrevivieron –un grupo conformado por amigos íntimos y conocidos del barrio–, están más unidos que nunca. Ya hicieron una marcha en las calles de San Martín y van a seguir luchando por Justicia. “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias contra ese asesino al volante“, dice a Clarín Natalia, la mamá de Brian.

“A la 1.50 mi hijo me mandó un mensaje. No decía nada más que: ‘Vení a buscarme’. Llegué enseguida y vi todo. Una situación tremenda. No lo puedo creer”, dice la mujer. Brian y Agustina se conocieron gracias a ella. La chica que murió era la sobrina de un amigo “muy querido” y compañero de trabajo de Natalia.

Brian, uno de los chicos que viajaba en el auto embestido por un Clio que pasó en rojo en San Martín.

Desde lo emocional, Brian dice a Clarín que todavía no se siente apto para “describir cómo era ella”. Pero sí para pedir que se lleve adelante el juicio contra quien conducía el Clío. Tampoco se siente bien físicamente. Al teléfono, durante la entrevista, a él y a su madre se los escucha asustados. “Mi hijo no está bien. Los médicos dijeron que sí y no lo internaron. Pero está muy dolorido”. Ya estaban en camino a la Clínica Modelo de Caseros, para un nuevo control.

Brian no tenía puesto el cinturón de seguridad. Sólo se acuerda de que vio “las luces del otro auto”, que “Francisco aceleró para tratar de evitar el choque” y el susto por el vuelco. Con Francisco (su amigo del barrio y “de fútbol”) ayudaron a las chicas a salir del coche. Pero no pudieron con Agustina, que estaba atrapada. Recién a las 7 del domingo pudo volver a su casa. No descansa bien desde entonces.

“Queremos que Agustina descanse en paz, que el tipo pague hasta las últimas consecuencias”, es el mensaje de los sobrevivientes”, cierra Natalia.

Victoria primero apareció con un mensaje público por Instagram: “Si tienen auto no sean unos asesinos de mierda y pasen en rojo, porque gracias a ese hijo de puta una chica murió, yo estoy así y dos de mis amigas también”. Desde la sala donde está internada, habla con Clarín de esa noche y remarca que, contra todos los prejuicios, sólo habían salido a divertirse y que ni siquiera había tomado alcohol.

Así quedó el Renault Logan en el que viajaba Francisco Cauteruccio. Se lo había prestado su papá, Claudio.

“El choque fue de mi puerta y lo recibí todo yo. Se me abrió toda la cabeza. Se me salió el parpado y la ceja todo por afuera (del ojo derecho). Ya me dieron puntos anoche. Tengo fracturados el fémur y la cadera. Pero por suerte parece que no necesito cirugía”, cuenta. Ella no era amiga de Agustina sino de las otras dos sobrevivientes.

Celebra que finalmente su visión no está en riesgo y se conmueve de sólo pensar que la noche de diversión terminó con la muerte de la joven que iba con ella en el auto.

El fiscal que lleva adelante la causa, Rubén Moreno, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 4 del Departamento Judicial de San Martín, lo imputó por los delitos de homicidio culposo agravado por violar la señal del semáforo, en concurso con lesiones culposas por violar el semáforo, agravado por la multiplicidad de víctimas.

MG