El mercado de los 0km prevé fuertes alzas en producción y exportaciones

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Se destaca la evolución de precios observada en los tickets promedio por la compra de 0 kilómetro muy por encima de la inflación acumulada de los últimos 12 meses.

El sector automotor prevé para 2022 un alza sostenida de la producción de vehículos cero kilómetro que alcanzará el 35% respecto de este año, mientras que las exportaciones también reflejarían un fuerte incremento del 38% y los patentamientos un más moderado 6% por el menor dinamismo de las importaciones.

Así se desprende de un trabajo presentado por la Asociación de Concesionarias de Automotores (Acara) en base a las proyecciones de la industria que incluye a las terminales nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), en el que se analiza la evolución del sector, así como el comportamiento de los precios de venta al público.

Las proyecciones se dan en un marco de creciente desarrollo de la actividad de las terminales locales, impulsadas por los acuerdos alcanzados con el Gobierno nacional que permiten mejores condiciones para las exportaciones de vehículos y por la concreción de inversiones que permitieron la salida al mercado de nuevos modelos durante 2021.

Las ventas

La situación no resultó tan auspiciosa para las concesionarias y las ventas de 0 kilómetro, ya que a lo largo del año reclamaron por mayor disponibilidad de unidades de importación para responder a una demanda que se mantuvo activa a pesar del incremento de precios por sobre la inflación.

En este contexto, se prevé que el año que termina en pocos días alcance un patentamiento de 377.000 unidades, es decir un 10,1% por encima de 2020 que fue de 342.539 vehículos, a pesar de las restricciones por la pandemia.

Una particularidad que se registró en esas ventas de 2021 fue que la participación de vehículos nacionales fue del 49%, unos 14 puntos porcentuales por encima frente al 35% de 2020, producto de la administración de importaciones y la tarea de las terminales para el abastecimiento de la demanda local.

Para el 2022, desde Acara se proyecta un nivel de ventas en torno de las 400.000 unidades, con un incremento del 6,1% frente a este año por terminar, con una participación idéntica de mercado entre nacionales e importados.

La situación no resultó tan auspiciosa para las concesionarias y las ventas de 0 kilómetro, ya que a lo largo del año reclamaron por mayor disponibilidad de unidades de importación.

La producción

En cuanto a la producción de las automotrices, el informe estimó para el cierre de 2021 que la industria alcanzará las 430.000 unidades, es decir un 57% por encima de 2020 cuando salieron de las terminales 272.634 vehículos, un número inusualmente bajo producto de las paradas obligadas de las plantas.

Con una perspectiva fuertemente anclada en el sector externo, para el próximo año se anticipa que la industria de automóviles, vehículos livianos y pesados en su conjunto tendrán un salto positivo de casi el 35%, hasta alcanzar en los próximos 12 meses las 580.000 unidades.

Exportaciones, la clave

En ese desempeño al alza tiene preponderancia el crecimiento de las exportaciones de los 0 kilómetro, un rubro en el que este año se espera cerrar con un fuerte incremento del 76% con 260.000 ventas al mercado externo, frente a las 147.605 del año pasado.

Para 2022, si bien la tendencia se modera, será igualmente importante según la proyección de 360.000 unidades a exportar previstas por la industria, con un alza de 38,5% interanual; en tanto que se mantiene en torno al 60% el share de exportaciones sobre producción por lo que seis de cada 10 vehículos que salen de las terminales nacionales están destinados al mercado externo.

Otro aspecto que se destaca del informe está vinculado con la composición de la balanza comercial externa de todo el sector automotor, que en 2021 prevé exportaciones de vehículos por US$ 6.122 millones e importaciones por US$ 2.282 millones, con un saldo positivo de US$ 3.839 millones.

Las proyecciones se dan en un marco de creciente desarrollo de la actividad de las terminales locales,

Pero cuando se incorpora el desempeño del sector autopartista se observa que con exportaciones en 2021 por US$ 714 millones e importaciones por US$ 5.580 millones se llegará este año a un déficit de US$ 4.866 millones, un rojo de tal magnitud que revierte el saldo a favor de la venta de vehículos terminados y arroja para toda la industria un déficit total por US$ 1.027 millones.

Para el próximo año se anticipa un escenario similar debido a las limitaciones por desarrollar la industria autopartista, por lo que a pesar del salto exportador de las unidades terminadas que dejarán un superávit estimado de US$ 5.403 millones, el déficit del segmento de piezas de US$ 6.537 millones arrojará un rojo para la industria en su conjunto de US$ 1.134 millones

En ese desempeño al alza tiene preponderancia el crecimiento de las exportaciones de los 0 kilómetro.

Precios

Finalmente, se destaca la evolución de precios observada en los tickets promedio por la compra de 0 kilómetro muy por encima de la inflación acumulada de los últimos 12 meses y de la evolución de la paridad cambiaria, moneda en que se monitorea el sector.

En ese sentido, el informe de Acara advierte que a noviembre de este año, el incremento de precios registrado en los 12 meses previos alcanzó el 77% en dólares, al pasar de un ticket promedio de US$ 10.640 a los US$ 18.800 actuales.

En pesos, se observa un comportamiento similar con un alza de 92% entre el ticket de $ 1.968.400 de noviembre de 2020 ante los $ 3.778.300 de noviembre último, con una evolución promedio en torno al 5% mensual.

Con este comportamiento de precios se afectó la evolución de los salarios mínimos necesarios para adquirir un 0 kilómetro, ya que el mismo vehículo que en noviembre de 2020 requería 22 salarios industriales un año después demanda 36,1 salarios industriales.

En este aspecto, el trabajo identifica en particular el efecto que tuvo en los precios la demanda insatisfecha de vehículos nuevos en las concesionarias, y al atraso de valores que venía arrastrando el sector por una demanda deprimida de los últimos años a partir de la crisis macroeconómica de 2018.