Rige el pase sanitario: una posible medida positiva con alto riesgo de volverse relato

0
119
rige-el-pase-sanitario:-una-posible-medida-positiva-con-alto-riesgo-de-volverse-relato

La cuestión es cómo lograr que la gente que sólo se aplicó una dosis contra el Covid, o todavía ninguna, vaya y se vacune. Y de esa manera ayude a cuidar su salud, la salud de los otros y, por ende, la salud del sistema de salud. ¿Cómo lograrlo?

En la Argentina no hay un gran movimiento antivacunas. A diferencia de algunos países centrales, aquí la ideología contra la inmunización activa es un grito marginal. Pero hay problemas propios de la vulnerabilidad social: falta de información y de acceso. También, poca preocupación en los jóvenes.

El pase sanitario, a priori, aparece como una buena idea para tratar de convencer a los que aún tienen una deuda inmunitaria consigo mismos y con la sociedad. La imposibilidad de entrar a un estadio a ver un partido de fútbol o un recital, no poder ingresar al gimnasio y a un restorán, al banco o a una oficina pública aspiran a ser un arma de persuasión eficaz. Siempre y cuando se la use bien.

Este martes comienza a regir el pase sanitario en la provincia de Buenos Aires y pocas horas antes había muchas dudas. En la Provincia afirman que el control debe ser de los privados en el caso de que los ámbitos en cuestión sean privados. ¿Pero quién controla que los privados controlen? No se sabe. ¿Y los privados van a controlar si a su vez no son controlados? No se sabe.

Para peor, sobre el filo de la puesta en marcha de esta herramienta sanitaria la confusión se redobló. Fue cuando trascendió que lo que originalmente iba a ser la exigencia del esquema completo de vacunación ahora podría no serlo.

El gobernador Axel Kicillof anunció la vacunación libre en toda la Provincia.

¿Cómo sería entonces? Que en el caso de que no se hubiera vencido el plazo para la aplicación de la segunda dosis, con la primera alcanzaría, pese a que ya hay vacunación libre. Ahí surgen dos preguntas: ¿Quién sabe a esta altura cuándo vence la primera dosis? ¿Y es lo mismo Sinopharm que Pfizer o AstraZeneca?

Cuando las medidas de control dejan de ser blanco o negro para empezar a sumar asteriscos al pie, más chances hay de que la norma fracase. ¿Alguien se imagina al encargado de un bar, en caso de que sepa cuándo vence la primera dosis, poniéndose a sacar cuentas para determinar cuántos meses pasaron desde la primera aplicación de un potencial cliente para ver si lo puede dejar entrar?

Diferente sería con un mensaje claro: con una dosis no se puede entrar. Con dos, sí. Y otra vez: siempre que dicho control tenga su contralor público. De otro modo, hay un riesgo grande de que lo que prometía ser la “bala de plata” a favor de la vacunación, se transforme en bala de salva y, en consecuencia, en relato.

Es posible que en los lugares públicos la medida tenga más eficacia, ya que será el mismo Estado el que esté controlando. Para el resto de las admisiones queda abierto el interrogante. Habrá que ver cómo funciona durante los diez primeros días en territorio bonaerense hasta que entre en vigencia el pase nacional.

En ese lapso la medida puede funcionar como prueba piloto, para tratar de ajustar lo que haga falta. En su defecto, se habrá perdido la que tal vez sea última oportunidad de atravesar un techo demasiado duro: a un año de iniciada la campaña de vacunación, sólo el 70 por ciento de la población argentina cuenta con dos dosis.

PS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA