A 50 años de la palomita de Aldo Pedro Poy, el grito más fuerte del pueblo de Rosario Central

0
70
a-50-anos-de-la-palomita-de-aldo-pedro-poy,-el-grito-mas-fuerte-del-pueblo-de-rosario-central

Hace 47 años que Aldo Pedro Poy dejó de ser futbolista, pero su vigencia como ídolo en Rosario sigue intacta. Este domingo cumple medio siglo el histórico gol de palomita con el que Central eliminó a Newell’s rumbo hacia su primer campeonato y el autor está lejos de renunciar al festejo tradicional que lo une con los hinchas cada 19 de diciembre como desde hace 50 años.

El último jueves, el exdelantero fue protagonista de un nuevo homenaje vinculado al clásico del Nacional 71. Aunque no ocurrió en el Gigante de Arroyito, en esta ceremonia previa también jugó de local. Sus compañeros del Concejo Municipal organizaron un acto en reconocimiento a una de las jugadas más memorables en la historia canalla.

Poy tiene 76 años y transita su último mandato como edil del Partido Demócrata Progresista (PDP). Tiene previsto retirarse a fines de 2023, pero la política corre por carriles distintos de la pasión por el fútbol. En lo que respecta a la pelota y su amor auriazul, este fin de semana tiene previsto renovar una vez más la jugada emblemática del partido en la cancha de River. En cuanto al rito anual, aseveró: “Voy a seguir mientras pueda”.

“El Aldo”, en una producción para Clarín de 2015. Foto JUAN JOSE GARCIA

Lejos de las facetas más violentas de la rivalidad entre canallas y leprosos, el afecto y respeto por el concejal fueron más fuertes a la hora de la distinción de esta semana en el Palacio Vasallo. Los simpatizantes rojinegros no faltaron a la cita y convivieron en el recinto con los fanáticos de Central. Al final hubo margen para entonar la marcha de la Academia y el cantito dedicado al exjugador como “el papá de Newell’s Old Boys”.

Aunque ya pasó más de una década desde que decidió dedicarse a la política, Poy confesó: “Esto es inesperado para mí”. Con tono humilde, consideró que es “por demás exagerado” el mérito atribuido a su gol. “La gente me sigue reconociendo y me ha dado mucho más de lo que di”, destacó. Así dio cuenta de una relación con la hinchada que trascendió varias generaciones sin debilitarse.

La ceremonia de la que participa el exfutbolista para recrear la palomita del clásico rosarino es una de los más populares en el fútbol argentino. Cada 19 de diciembre cambia el invitado que cumple la función de Jorge González. El Negro fue el autor del centro con el que el delantero auriazul venció de cabeza a Carlos Fenoy en el Estadio Monumental y decretó la victoria canalla en la semifinal del torneo.

Uno de los aniversarios de la palomita, celebrado en Chile. Foto Archivo Clarín

“No estoy para jugar, pero para la vida estoy bien. Me sigo tirando, estoy entrenando un poco ahora, voy al gimnasio todos los días“, comentó el ídolo con una sonrisa ante la consulta de TyC Sports hace dos semanas. Antes del último partido del campeonato, se reencontró con varios de sus excompañeros en la cancha durante el homenaje al equipo que obtuvo el primer título canalla en 1971.

Fiel a su estilo, Poy fue al Gigante con lentes de sol y bien vestido. De esta forma recibió el reconocimiento de la hinchada con otros integrantes del plantel que ganó la final del Nacional ante San Lorenzo de Almagro. Por si quedaban dudas sobre su estado físico, cuando estaba frente al arco empezó a revolear el saco para arengar al público de la popular norte en vísperas del encuentro con Huracán.

Hace más de dos décadas, el músico Eduardo Lalo de los Santos le dedicó al goleador el tema “Vuela, Aldo, vuela”. Por entonces la leyenda de la palomita ya había sido incluida en el cuento que escribió Roberto Fontanarrosa sobre ese clásico.

En esta oportunidad, el homenaje a Poy llegó hasta los negocios del barrio de Arroyito. Un grupo de comerciantes de la zona vecina al Gigante lanzaron el “Aldo Peso”, un billete con descuentos para compras en locales adheridos.

El Aldopeso, el billete homenaje a los 50 años de la palomita de Aldo Poy

El héroe de aquel partido nació a cuatro cuadras de la cancha y desde niño fue a ver al equipo con el que más adelante ganó los dos primeros campeonatos de la historia del club. La de Central fue la única camiseta que vistió en su carrera y el vínculo se sostiene a pesar de que los días de fútbol quedaron atrás hace mucho tiempo.

Rosario. Corresponsalía

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA